Psicoterapia Psiconalítica contemporanea

La Psicoterapia Psicoanalítica desde la perspectiva de Héctor Fiorini

Héctor Fiorini, médico psiquiatra argentino, revolucionó el campo de la psicoterapia al desarrollar un enfoque que combina los principios fundamentales del psicoanálisis con una visión más flexible, práctica y centrada en el ser humano completo. Su trabajo, plasmado principalmente en su libro «Teoría y técnica de psicoterapias» de 1973, propone una forma de hacer terapia psicoanalítica en tiempos breves, sin perder la profundidad del análisis.

¿Qué hace diferente a la propuesta de Fiorini?

Fiorini reconocía el valor del psicoanálisis tradicional de Freud, utilizando conceptos como el inconsciente, la transferencia, la resistencia y el conflicto como pilares de su trabajo. Sin embargo, identificó limitaciones importantes: el psicoanálisis clásico se centraba demasiado en la infancia y en la patología, dejando de lado aspectos saludables de la persona y las influencias del entorno actual.

Su gran aporte fue pensar en una terapia que no solo mirara el pasado infantil del paciente, sino que comprendiera la complejidad de su situación presente. Como él mismo expresó: «Frente a un ser humano complejo vi que no hay una cosa para hacer sino muchas». Esta frase resume su filosofía: cada persona requiere un abordaje único que considere todas las dimensiones de su vida.

Los tres fundamentos de su psicoterapia breve

Fiorini estructuró su enfoque sobre tres pilares fundamentales:

  1. Modelo etiológico centrado en el presente

A diferencia del psicoanálisis tradicional que busca las causas de los problemas principalmente en la infancia, Fiorini propone centrarse en los «determinantes actuales» de la crisis o enfermedad. Esto significa entender qué está pasando ahora en tu vida que te hace sufrir, sin ignorar completamente las experiencias tempranas. La terapia breve debe articular ambos mundos: las experiencias infantiles y las influencias sociales actuales, para lograr una comprensión completa de tu situación.

  1. El Yo como dualidad: enfermedad y salud coexisten

Fiorini cuestiona la idea de ver al paciente únicamente desde su patología. Propone que en toda persona conviven «áreas de enfermedad» y «áreas del Yo libre de conflicto», es decir, aspectos saludables y adaptativos. La psicoterapia breve debe fortalecer esas áreas sanas, trabajando como una «psicoterapia del Yo». Esto contrasta con el psicoanálisis clásico de encuadre rígido; Fiorini propone flexibilidad para organizar el tratamiento según las necesidades específicas de cada persona.

  1. Motivaciones múltiples: no solo lo inconsciente

Las personas actuamos movidos por diferentes motivaciones: algunas inconscientes y conflictivas, otras conscientes y adaptativas. La terapia debe abarcar todas estas dimensiones motivacionales para fortalecer las conductas realistas y saludables. Esta «acción multidimensional» es la esencia de la psicoterapia breve y permite lograr objetivos significativos en tiempos limitados.

Una visión totalizadora del ser humano

Lo más innovador de Fiorini es su insistencia en comprender a la persona en su totalidad, no como un conjunto de síntomas aislados. Inspirado por el existencialismo de Jean-Paul Sartre, afirma que toda teoría psicológica debe inscribirse en una «concepción antropológica totalizadora».

Esto significa relacionarse con el paciente «en forma global, vinculando sus problemas con todos los aspectos de su mundo circundante, distinguir en él fantasía de realidad». La persona no es solo su inconsciente ni solo su historia infantil: es también sus relaciones actuales, su contexto familiar, laboral, cultural, sus condiciones socioeconómicas y sus proyectos de futuro.

El enfoque focal y estratégico

Fiorini propone trabajar de manera «focalizada», identificando los «puntos nodales» o «estratégicos» de la crisis actual. En lugar de analizar todo el psiquismo durante años, se detectan los eslabones más accesibles de la estructura de conflicto para producir cambios efectivos en menos tiempo.

Sin embargo, aclara que la conexión con el conflicto actual del paciente es ineludible para que cualquier técnica sea eficaz. No se trata de aplicar recetas, sino de técnicas que pueden estudiarse, supervisarse y enseñarse de manera sistemática.

Una postura ética y crítica

Fiorini también introduce una dimensión ética fundamental: el terapeuta debe cuestionar constantemente sus propias premisas ideológicas y sociales. Si el terapeuta pretende ayudar a develar los enigmas del paciente, debe primero «indagar el inconsciente de su clase social» y cuestionar radicalmente sus propias determinaciones culturales.

La psicoterapia no es neutral; está atravesada por valores sobre salud, enfermedad y normalidad que deben someterse a una rigurosa crítica epistemológica. Esta consciencia evita que el terapeuta imponga inconscientemente su visión del mundo sobre el paciente.

El psiquismo creador

En su pensamiento contemporáneo, Fiorini desarrolló también la idea del «psiquismo creador», enfatizando la capacidad humana de transformación y construcción de nuevas totalidades singulares. Esta visión optimista reconoce que las personas no están determinadas únicamente por sus traumas, sino que poseen un potencial creativo para reorganizar su experiencia y construir nuevos sentidos.

¿Para quién es esta terapia?

La psicoterapia psicoanalítica breve de Fiorini es especialmente útil cuando atraviesas una crisis, una descompensación o un momento de conflicto agudo en tu vida. No requiere años de análisis, sino un trabajo focalizado en comprender tu situación actual desde múltiples ángulos: tus conflictos inconscientes, tus relaciones actuales, tus fortalezas personales y tu contexto social concreto.

Es un enfoque profundamente humano que te mira como una persona completa, no como un caso clínico, reconociendo tanto tu sufrimiento como tu capacidad de cambio y crecimiento.